Mirarse por dentro para no perderse por fuera

Inteligencia intrapersonal: el aprendizaje que nadie ve, pero sostiene todo

Déjame empezar sin rodeos.
Antes de hablar de teorías, modelos o autores, quiero preguntarte algo. Tres cosas, en realidad. No las respondas rápido. Respóndetelas bien.

  • ¿Cuánto tiempo dedicas a conocerte… no a mejorarte, sino a conocerte?
  • Cuando tomas decisiones importantes, ¿sabes desde dónde las tomas o simplemente reaccionas?
  • Si hoy alguien te pidiera que expliques quién eres sin mencionar tu cargo, tu título o tu rol… ¿qué dirías?

Si alguna de estas preguntas te incomoda, tranquilo. Vamos por buen camino.

Empiezo por un error

Durante años —muchísimos— yo también confundí conceptos.
Hablaba de inteligencia emocional como si fuera una cosa clara, compacta, ordenada. Hasta que un día, preparando una sesión, volví a Howard Gardner. No a lo que se cita en redes, sino a sus textos originales.

Y ahí cayó la ficha.

Lo que solemos llamar “inteligencia emocional” es, en realidad, una combinación de dos inteligencias distintas:

  • la interpersonal, que tiene que ver con los otros
  • y la intrapersonal, que tiene que ver conmigo

Y entendí algo incómodo, pero liberador:

“Puedes ser brillante leyendo a los demás y completamente analfabeto contigo mismo.”

Desde entonces lo digo sin adornos, aunque a veces incomode:
No todo el que sabe manejar emociones sabe habitar las suyas.

Mirar hacia adentro no es mirarse el ombligo

Existe una caricatura peligrosa de la introspección.
Como si mirar hacia adentro fuera un acto narcisista, blando, poco productivo. Pero no. Nada más lejos.

La inteligencia intrapersonal no es introspección estética. Es orientación vital.
Es saber qué te mueve, qué te frena, qué te enciende… y qué te apaga sin que te des cuenta.

Aquí hago una distinción que siempre genera conversación:
yo no hablo de control emocional. Hablo de manejo, de regulación, de convivencia.
Porque controlar una emoción es pelearte con ella.
Convivir con una emoción es aprender de ella.

Rabia, miedo, alegría, amor… no son problemas.
El problema es no saber qué hacer con ellos.

“La emoción no es el enemigo del aprendizaje; la inconsciencia sí.”

Una anécdota (real, incómoda y necesaria)

Hace años, en una sesión intensa de formación —de esas que te dejan molido— alguien se me acercó y me dijo:
“Adrián, tú siempre estás tan centrado… ¿nunca te desbordas?”

Le respondí casi sin pensar:
“Claro que sí. La diferencia es que ahora me doy cuenta cuando pasa.”

Eso no lo aprendí en un libro.
Lo aprendí tarde. Después de confundir entusiasmo con aceleración. Compromiso con sobreexigencia.
Hubo una época en la que mi cuerpo me habló más claro que mi cabeza.
Y yo no escuché.

La inteligencia intrapersonal empieza justo ahí:
cuando el cuerpo, la emoción y la historia personal dejan de ser ruido y se vuelven información.

Déjame verificar algo contigo, a mitad de camino:
Cuando te sientes mal, ¿tiendes a analizar… o a taparlo?
No hay respuesta correcta. Pero sí consecuencias distintas.

Mirar hacia atrás: raíces, historia, identidad

Hay una frase que repito mucho y no es casual:
“Quien no sabe de dónde viene, no sabe hacia dónde va.”

No es poesía. Es estructura.

Investigar tu historia familiar, tu cultura, tus raíces, no es nostalgia. Es orientación.
Trabajando con personas de distintos países, religiones y cosmovisiones confirmé algo:
la gente que sabe de dónde viene duda menos de sí misma.
No porque tenga menos problemas, sino porque tiene marcos internos.

Y aquí digo algo que a veces incomoda:
no necesitas estar de acuerdo con tu historia para reconocerla.
Negar las raíces no te hace libre. Te deja flotando.

Las debilidades no son fallos. Son geografía.

Este punto suele generar silencio en las salas.
Nos enseñaron a corregir debilidades. Yo propongo otra cosa: leerlas.

Tus debilidades no son defectos morales.
Son, muchas veces, accidentes geográficos de tu personalidad. Montañas, curvas, pendientes.

“No se trata de eliminar tus sombras, sino de aprender a no tropezar siempre con las mismas.”

Las fortalezas te permiten avanzar.
Las debilidades te recuerdan quién eres.

Mirar hacia adelante: decisión, responsabilidad, legado

Aquí viene una de las ideas menos románticas —y más prácticas— de la inteligencia intrapersonal.
Tomar decisiones no es un impulso. Es un proceso.

Yo insisto en tres pasos simples (que casi nadie respeta):

  1. Análisis de la situación
  2. Análisis del problema
  3. Toma de decisión

Saltarse los dos primeros sale caro. Siempre.

Y la responsabilidad, ojo con esto, no es innata.
Se cultiva. Se entrena. Se aprende.
La autodisciplina no es rigidez; es libertad sostenida.

Déjame preguntarte algo más, sin justificarte:
¿Las decisiones importantes de tu vida fueron pensadas… o simplemente ocurrieron?

Entusiasmo: “Dios por dentro”

Me gusta ir al origen de las palabras.
Entusiasmo viene de en-theos: Dios dentro.
No hablo de religión. Hablo de energía vital.

Cuando una persona pierde el entusiasmo no está cansada.
Está desconectada de sentido.
Y ningún método arregla eso desde afuera.

Recuerdo una sesión donde alguien me dijo:
“Adrián, yo quiero ser más inteligente emocionalmente.”
Le pregunté: “¿Para qué?”
Silencio.

A veces buscamos herramientas cuando lo que falta es dirección.

La fórmula intrapersonal

La resumo como suelo hacerlo:

  • Mirar hacia adentro: conciencia, emoción, silencio
  • Mirar hacia atrás: historia, raíces, identidad
  • Mirar hacia adelante: visión, decisión, responsabilidad

Nada más.
Nada menos.

Te dejo con tres preguntas finales, de esas que no se responden hoy:

  • ¿Qué parte de ti estás evitando escuchar últimamente?
  • ¿Qué historia personal necesitas revisar para avanzar con más calma?
  • Si sigues viviendo como hasta ahora, ¿qué legado estás construyendo sin querer?

Mi mensaje final es simple, pero no fácil:
Empieza a escucharte con la misma atención con la que escuchas a los demás.

Porque el aprendizaje más profundo no se nota en el currículo.
Se nota en la coherencia.
Y eso, créeme, se aprende.

Por favor, déjame tu valioso comentario en esta misma publicación.

Sigue mi cuenta en You Tube: https://www.youtube.com/AdrianCottin

Escríbeme o agenda una llamada hoy mismo y comencemos.

WhatsApp: +1- (301) 448-5400

📧 Email: adrian.cottin@pcos-international.com

#InteligenciaIntrapersonal #AprenderConSentido #Autoconocimiento #EducaciónConsciente #LiderazgoHumano #Mentoría #Coaching #CrecimientoPersonal #CoachingPersonal #CoachingProfesional #AdrianCottin #pcottin

Twitter: @pcottin @AdrianCottin Instagram: @AdrianGCottin

Un comentario

Responder a Tilly De Leon Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *